Cómo es esto? Pues tan sencillo
que los niños necesitan límites y estos deben ser adecuados y justos, cuando un
niño sabe lo qué puede hacer y cómo hacerlo crece con una seguridad e
independencia.
1. Límites firmes y justos. Se deben establecer
en acuerdo entre padres, sobre qué cosas
se le permite a los niños y que no, pero principalmente hablar con ellos sobre
la importancia de hacer las cosas bien y las consecuencias si no las hacen, no
solo para él, sino para las demás personas si hace algo inadecuado. Por ejemplo:
hacer su tarea, si el niño hace su tarea y la hace bien y rápido, tendrá más
tiempo para disfrutar del juego, salir en familia, ver televisión o hacer su
actividad favorita por la tarde. Con respecto a conductas inadecuadas, el
desobedecer como el no recoger sus juguetes, por decir un ejemplo, explicarle
que si los juguetes no se guardan se pueden perder y no podrá volver a jugar
con él porque no estará completo, que alguien se puede caer si lo pisan. Y De esta
manera se le da al niño la posibilidad de darse cuenta de las ventajas y
desventajas de no hacer lo correcto.
2. Cumplir las consecuencias. Si se le
dice al niño que si no obedece se le va a castigar, hay que cumplirlo! Porque
entonces el niño crece con la idea “al fin que no me hace nada” porque los
niños lo dicen así literalmente, “de todos modos mis papás ni me dicen nada” y eso
es algo que preocupa, que los niños saben que no importa lo que hagan, al fin
de cuenta sus papás no los notan, por
mas mal que se porten no los ven, sólo les dicen que les van a hacer algo, pero
no les hacen nada. Ese también es un mensaje que se está dando de que no se
preocupan por ellos, por lo mismo es importante que si se va a castigar se
cumpla, porque de esa manera los niños saben que son tomados en cuenta y eso
les ayuda a desarrollar la responsabilidad porque están conscientes de la
consecuencia de sus actos.
3. Disfrutar el tiempo en familia y a sus hijos. Una de las cosas que se ha visto últimamente es que cada vez los niños son más rebeldes y desobedientes, pero la explicación es sencilla, el niño con su conducta esta queriendo que lo noten, que lo tomen en cuenta, por eso es importante acercarse a ellos y ver qué es lo que les gusta, no les gusta, les preocupa, les asusta, platicar con ellos y determinar en familia de qué manera se va a trabajar para satisfacer la necesidad de atención de todos los integrantes de la misma.
4. Dar a los niños responsabilidades de
acuerdo a su edad. Todos los niños desde que tienen 3 o 4 años deben tener
responsabilidades (guardar sus juguetes, sus zapatos, su ropa sucia, etc.) y
conforme sean más grandes, tener mayores responsabilidades, eso ayuda a los
niños a preocuparse de sus cosas, recordando que lo bien educado desde pequeños
dará muchos y buenos frutos cuando sean adultos.
Cualquier niño con una correcta
disciplina crecerá con el conocimiento de cuál es su capacidad y de las
consecuencias de sus conductas tanto para ellos como para los demás y con eso
tendremos el día de mañana adultos responsables, activos, seguros, independientes
y autónomos.
Psic. Inf. Sara Esparza C.










