jueves, 14 de abril de 2022

SER PADRES










Muchos podrían decir que ser padres es cuidar y educar a los hijos, pero es algo que va más allá de eso. Ser padres significa no solo educar sino formar a una persona. Pero cómo es esto? 


Formar a una persona significa hacerla, crearla, estructurarla, quieres ver cómo eres como padre o madre? Voltea a ver a tus hijos y ve cómo los has formado hasta ahora, son niñas y niños seguros? Son responsables de sí mismos y de lo que ellos hacen? Son niñas y niños que saben lo que deben hacer? O necesitas constantemente repetirles que hagan las cosas? 



Educar y yo diría formar a una niña o a un niño, significa decirle qué esperas de ella o de él, pero debes tener el conocimiento, que lo que tú esperes de ellos, no siempre va a ser lo que esperan ellos mismos de ellos, por eso lo mejor es estar constantemente en cuestionamiento, cierto, no es fácil, es cansado y más por todas las cosas que hay que hacer, el trabajo, la casa, las compras, etc., pero me surge una pregunta, entonces, cómo esperas que sea tu hija o hijo? Un pequeño robot o un pequeño salvaje, me hacen pensar en unos papás que en su momento uno me dijo “es un niño, yo crecí con un padre muy exigente y yo no disfrute mi infancia por eso yo a él no le exijo nada, si no se quiere bañar, que no se bañe, si no quiere recoger su plato que no lo recoja”… el motivo de consulta de este niño era porque no hacia tarea y estaba a punto de reprobar el año escolar (aunque claro, a los niños no se les reprueba se les pasa de año con el rezago del año en curso, me pregunto si podrá con el próximo), como ya se imaginarán el tratamiento fue suspendido por el padre, fue una situación muy triste porque por el descuido y desinterés del padre éste niño estaba siendo “formado” de una manera muy negligente, porqué esto? Porque los niños necesitan dirección, qué es lo que pasa con un coche sin volante se va y choca con todo lo que se encuentre en su camino, lo mismo pasará con este niño, al no tener una dirección correcta por parte de los padres, su camino será muy accidentado. 


Esta situación me recuerda a otro, una mamá que me decía “yo crecí en un ambiente donde había obligaciones y responsabilidades todo el tiempo, así que yo no le doy ninguna responsabilidad a mi hijo, si no quiere ir a la escuela, que no vaya prefiero que cuando vaya, lo haga con ganas y no así, “a fuerzas”, obviamente este fue otro tratamiento que fue suspendido porque la señora no estaba de acuerdo con lo que yo le decía, y este es otro ejemplo de una “formación” inadecuada. Porque ustedes creen que un niño sin ninguna responsabilidad algún día aprendería a tenerlas por sí mismo, no, más bien las aprendería y a la mala y con la ley. Los niños necesitan dirección y esa dirección es dada por las reglas, normas, límites, y estas tres enseñan responsabilidades. Claro que una educación de tipo militar nunca será lo ideal, en su lugar papá y mamá siéntense juntos en privado y hablen de lo que observaron de sus hijos, hablen de lo que consideran se debe mejorar, si es necesario cambiar reglas, hablar de consecuencias, ante situaciones que son consideradas inadecuadas para su correcta formación, pero también hablar de los premios y cuándo serían dados éstos. Cuáles serían las obligaciones que tendrían de ahora en adelante, (para lo cual un pequeño consejo, ténganlas anotadas en un lugar visible para que a nadie se le olvide y claro, también mamá y papá entran en estas listas de obligaciones, esto para que los hijos vean que todos por igual tienen y deben cumplir sus obligaciones, creanme eso los ayudará en un futuro con las obligaciones de la escuela y mas adelante con las obligaciones y responsabilidades de un trabajo, todo esto inicia desde la infancia y en casa. Siempre) 


Pero entonces me dirán cuál es la formación correcta para una niña y un niño? Primero que nada debemos reconocer que cada niña y cada niño son individuos diferentes, tienen un pensamiento y forma de ser diferente, personalidades diferentes y ese es el primer punto identificar el tipo de personalidad, carácter, pensamiento de los hijos y partir de ahí, porque “educarlos como nos gustaría haber sido educados” es algo que no podemos generalizar, sería más correcto decir educar como necesiten ser educados, y esto basándose en su personalidad y necesidades, ningún hijo o hija son iguales, en ocasiones son tan diferentes como el agua y el aceite y muchas veces se les educa igual y no, porque al querer verlos igual quiere decir que a uno de ellos no se le está viendo. Por eso conoce a tus hijos e hijas, que les gusta, que no, que les ayuda, que les da miedo, que los hace felices, aunque muchas veces eso lo puedes saber si los observas con cuidado. Un niño y una niña feliz se nota, y un niño o niña triste también. 



Entonces ya tienes el primer paso, conocer  a tus hijos, y de acuerdo de sus personalidades y de sus necesidades se partirá de ahí, en conjunto papá y mamá establecerán reglas de la casa, que se debe hacer y que no (todo esto pensando en el cuidado que se debe tener de la misma, orden, limpieza, cuidado). Otro punto es las obligaciones de la escuela, debes tomar en cuenta que realmente lo que importa es el aprendizaje, que tanto aprende de lo que dice la maestra, una calificación no determina eso, debido a que se le da mas importancia a las calificaciones tenemos niños que hacen trampa en el examen, así que mejor céntrate en lo que aprende pero que sea demostrable, un 10 no lo es, un 5 menos, solo son números, el aprendizaje lo notaras en su forma de pensar, debemos centrarnos en nutrir su pensamiento, que muchas veces la escuela no enseña a pensar solo a repetir, y créeme con el tiempo el ser repetidor de las cosas no nos ha llevado a ningún lado, sin embargo si se les enseña a pensar, tu hijo e hija serán mas creativos, innovadores, y mas, mucho más. Por eso debemos centrarnos más en el aprendizaje, porque el aprendizaje genera un pensamiento. Por ejemplo a mí me gusta recomendar a los papás cuando sus hijos hacen algo indebido más que golpearlos o gritarles, mejor preguntarles qué puedes hacer para resolver eso? Esto me hace recordar otra paciente quien jugando accidentalmente le rompe una rama a mi planta creo que se llamaba flor del desierto, le rompe una ramita con flor por cierto, su mamá entre preocupada por lo que hizo y molesta con la niña la amenaza con golpearla, a lo que le dije no tiene caso porque ya está hecho, es mejor hacerlo diferente, por lo que hablé con la niña y  le dije, “rompiste mi planta y mira tiene flor, que puedes hacer para resolverlo y que no muera la plantita”, la niña miro a la planta y me dice “tienes cinta” (que quienes saben de plantas y hacen injertos  tal vez hubiera funcionado con cinta especial de injertos, pero no tenia ninguna) a lo que le respondí que no, entonces se va hacia la planta y yo mientras le explicaba a la mamá que los golpes no educan que educa más ponerlos a pensar para resolver lo que provocaron, veía que la niña recogía cosas y las ponía en la maceta, al terminar se acerca y me dice, listo! Ya arreglé tu planta, la planté a un ladito y la sostuve con piedritas porque se caía, está pequeña tenia 4 años y fue dada de alta varias sesiones después de haber resuelto su problema. 


Educar/Formar a un niño o niña puede verse difícil, pero no lo es, es mucha responsabilidad, requiere mucho tiempo y paciencia, y más si tienen niñas o niños que tienen un pensamiento e imaginación muy activos, esos son los más especiales, porque vas a aprender mucho de ellos pero también requieren más cuidados por su misma curiosidad, los puede poner en riesgo. 


En fin, espero que estas palabras te ayuden a entender un poco más lo que representa ser padres, recuerda que estas ahora formando al adulto que será mañana, así que has lo mejor que puedas, quiérelos mucho, y díselos todo el tiempo para que crezcan con el sentimiento de haber sido amados por sus padres. Y sobre todo diles lo especial y únicos que son. Disfruta mucho a tus hijos. 



Psic. Sara Esparza 

domingo, 27 de enero de 2019

CÓMO EDUCAR CON RESPONSABILIDAD



Educar es ayudar a la persona a alcanzar la capacidad de ser independiente, de valerse por sí misma, de tomar decisiones, de hacer uso de la libertad desde el conocimiento de sus posibilidades, y esto no se improvisa: es un proceso largo y en momentos complicado, que se inicia en la familia y tiene su continuidad en la escuela y otros ambientes sociales.

La responsabilidad es la capacidad de asumir las consecuencias de las acciones y decisiones buscando el bien propio junto al de los demás.

Los niños deben aprender a aceptar las consecuencias de lo que hacen, piensan o deciden. Nadie nace responsable. La responsabilidad se va adquiriendo, por imitación del adulto y por la aprobación social, que le sirve de refuerzo. El niño siente satisfacción cuando actúa responsablemente y recibe aprobación social, que a su vez favorece su autoestima.

Sin embargo, existen momentos donde los niños no responden a la disciplina implementada, el que no sigan indicaciones puede deberse a varios factores, pero principalmente esto ocurre por:
  • No haber sufrido habitualmente las consecuencias negativas de una conducta irresponsable. Por ejemplo, pasar hambre cuando no ha llevado el bocadillo, llegar tarde al colegio por perder el autobús, etc. Para aprender de los errores u olvidos, es conveniente que no se impida que el hijo/a padezca las consecuencias naturales de sus decisiones. Pero sobre todo hacerlo consciente que su decisión tuvo una consecuencia que no le agrado.
  • Incumplimiento de amenazas o castigos. Antes de expresar una amenaza o castigo conviene pensar si se puede llevar a cabo y si es adecuada o proporcionada para la conducta que presentó.
  • El niño/a se manifiesta incompetente diciendo: "no sé" o "no puedo". Los padres considerarán si es real esa incapacidad y le animarán a que realice la tarea, ayudándole si es necesario un poco, evitando realizarle por completo la acción que puede hacer, al “ayudarle” se le priva de aprender, ya que no sabe hacerlo por sí mismo por eso es importante recalcar, el motivarlo para que realice las cosas por sí mismo y felicitarlo cuando lo logre haciéndole reconocer su logro.
  • Buscar excusas para no hacer algo. Conviene deshacer la excusa dando razones con actitud serena. Hay que mantener la posición a pesar de llantos y suplicas. Sobre todo, porque ésta es la principal base de la responsabilidad, es decir hacer las cosas aun cuando no se tenga las ganas de hacerlo, como, por ejemplo: no querer ir a la escuela.
  • Rebelarse y decir "no quiero". Puede tratarse de un proceso de desarrollo personal en el que el oposicionismo es un medio para forjar la personalidad. Si se dan ocasiones y oportunidades para dialogar, es probable que no se llegue a esos extremos. En cualquier caso, conviene actuar con serenidad y coherencia. Serenidad para no crear tensión en el momento, y coherencia para mostrarle claramente las consecuencias de su acción y no ahorrárselas. En esto deben mantenerse firmes siempre. 
Es muy fácil dar el consejo de educar con responsabilidad, pero, ¿Cómo educar con responsabilidad?
En los primeros años de vida del niño la responsabilidad tiene que ir asociada al juego y, paulatinamente, se irá incorporando a otras actividades menos placenteras, hasta dar paso a la obligación. Este aprendizaje se produce por imitación y requiere exigencias, expectativas claras y tiempo de dedicación. Para educar a niños responsables es importante:

  • Primero se deben establecer que es lo que se espera del pequeño, esto para evitar darle mensajes contradictorios lo que los confunde más y los hace inseguros. Y principalmente ser constantes, si se le da la indicación que guarde sus zapatos, pero en un momento de prisa se le dice que los deje así, eso provoca un mensaje de que está correcto romper acuerdos, así que es importante respetar lo acordado y ser constantes.
  • Es preciso que las personas adultas que conviven con el menor se pongan de acuerdo sobre las responsabilidades, reglas y normas que se le van a exigir. La discrepancia entre lo que se exige o permite uno u otros miembros de la familia, favorece el incumplimiento de las tareas o normas en el niño. Recuerden que no se debe exigir al niño ser responsable si no nos exigimos a nosotros mismos.
  • La paciencia y tolerancia son actitudes imprescindibles en los padres que quieren ayudar a sus hijos a ser responsables, se debe recordar que pueden equivocarse y que esas equivocaciones les ayudan en su proceso de aprendizaje.
  • Siempre mostrarle confianza y hacerle sentir capaz de realizar las actividades bien y darles seguridad.
  • Explicar con claridad y pocas palabras que desea que él haga y comprobar que lo ha entendido bien.
  • Nunca haga lo que el niño es capaz de hacer por sí solo. Es un error pensar que se le ayuda facilitándole la tarea para evitarle un mal rato. Al contrario, se le está restando la oportunidad de aprender a hacer eso.
  • En ocasiones conviene proporcionar la posibilidad de elegir entre dos opciones, tales como en el juego, la ropa o la diversión. Pero no confundan en que él puede decidir todo el tiempo, como si se quiere bañar o no, o si quiere o no comer el alimento que se preparó ese día para la comida. Existen situaciones y momentos en que él debe tolerar y aceptar la situación que está viviendo aun cuando no sea de su agrado.
  • No permitan que abandone la tarea elegida porque así se favorece la inconstancia y puede adoptar conductas caprichosas e impulsivas. Es importante que cuando se vaya a elegir una actividad se le haga consciente que su decisión es definitiva y que no se le permitirá el dejar la actividad, por eso es importante que se analice bien su decisión. Todo esto es parte de ser responsable.
  • Es conveniente fijar de antemano que las ordenes no se van a repetir y que, si no está atento y las cumple, deberá asumir las consecuencias. Para esto conviene estar al pendiente del desarrollo de la tarea y estar supervisándolo en caso que necesite ayuda en algún momento. Recordando evitar hacerle todo, más bien es mostrarle el cómo hacerlo.
  • Una vez que haya terminado la tarea es importante valorar su esfuerzo, aunque no haya sido del todo bueno, poco a poco perfeccionara y lo realizara mejor. También se le puede dar la oportunidad de rectificar y animarle a que lo intente de nuevo.
Bibliografía: Desarrollo de conductas responsables de 3 a 12 años. Departamento de educación y cultura.
Educar no es fácil requiere un esfuerzo muy grande, paciencia, tolerancia, pero principalmente responsabilidad, y aunque existan momentos difíciles es importante no perder la constancia, porque eso puede provocar que se pierda todo lo ya logrado. Y recordar siempre que todo lo que se haga se hace por amor y cariño para formar un adulto responsable y autónomo.




sábado, 28 de abril de 2018

PORQUÉ LOS NIÑOS NO DEBEN DORMIR CON LOS PADRES.




Actualmente en consulta me encuentro que en la mayoría de los casos los pacientes duermen con los padres, siendo algo muy común por:

  • Comodidad de los padres, porque “siendo bebé puedo estar al pendiente de él”, y ya “siendo un niño(a) grande puedo estar al pendiente no quiero que se lastime y que haga las cosas rápido”.
  • No hay cuartos suficientes en casa y por eso duermen con ellos, esto puede ser un inconveniente, pero es algo que como padres deben tomar en consideración. Los niños necesitan espacio. Así como su propio cuarto.

Sin embargo estás posturas son inadecuada, porque el que los niños y niñas duerman con los padres y no tengan un espacio para sí mismos, lo único que origina es un vínculo o dependencia, que entre más grande es el niño o niña más difícil es de romper. Se convierten en niños inseguros y dependientes. Que siempre dependerán de un padre o de una madre para tomar decisiones o cualquier cosa que hagan siempre necesitarán de alguien porque así crecieron.

Además de que eso, se puede generar conductas o síntomas tales como.

1) Enuresis el 95% de los casos que son traídos a consulta por orinarse en la cama los niños duermen con sus padres, en esos casos se encontró que los niños se perciben a sí mismos como “bebés” y el orinarse en la cama es una expresión que ellos emplean para solicitar “espacio”. Se encontró que cuando los padres retiraron a los niños de su propia cama y durmieron en la propia, la enuresis desapareció, desgraciadamente la misma regresó cuando al enfermar, los padres lo volvieron a regresar a su cama.

2) Presentan Conductas Agresivas y rebeldía, otra manifestación que los niños presentan al dormir con los padres, porque la cama de los padres muchas veces es el lugar donde “se manejan y resuelven muchos conflictos, tanto de pareja, como del hogar” y los niños están en medio de ese “conflicto” al escuchar todas las noches las discusiones y los acuerdos de la pareja. Realmente no es el lugar para que un menor este presente.

3) Presentan Conductas o Juegos Sexuales, siendo esta a mi parecer la mas delicada ya que en los niños se despierta su curiosidad sexual desde muy pequeños, y realmente para nada es necesario eso, aunque todos los papás aseguraron que eran cuidadosos en esos momentos que los niños estuvieran dormidos, realmente en el 100% de los casos no fue así, porque los niños al poco tiempo realizaron conductas o juegos sexuales con otros niños recreando, lo realizado por los padres en la intimidad. Recordemos que los niños no tienen conocimiento sobre las relaciones sexuales y cada niño la interpreta a su manera y la recrea igual, siendo una razón de peso para que los niños no duerman en la cama de los padres. Ni por comodidad, ni por seguridad, ni por nada. Los padres deben tener su espacio y los hijos deben tener el propio.

Parte importante de que los niños tengan su propio espacio, duerman en su propio cuarto y en su propia cama les da la libertad e independencia que necesitan. Y principalmente no están expuestos a situaciones que no les corresponde vivir ni experimentar porque aun no es su tiempo de hacerlo.

Esto no quiere decir que NUNCA deben dormir con los padres, puede existir situaciones muy especiales para que el menor duerma con sus padres, pero NUNCA debe ser un hábito ni una costumbre.

Recordemos que nuestros pequeños mientras crecen desarrollan habilidades y al dormir con los padres, estás habilidades no pueden ser aprendidas porque siempre hay alguien más que las sabe y las hace por ellos. Como el caso en el que a un el menor de 8 años que lo cambiaban dormido para llegar a tiempo a la escuela, si él durmiera solo en su propio cuarto desarrollaría la capacidad de vestirse por sí mismo para llegar a tiempo a la escuela, con eso se desarrolla autonomía y disciplina.

Es común que los recién nacidos duerman en cama de los padres por seguridad pero una vez cumplidos los 8 meses es importante que el bebé duerma en su propio cuarto y cuna, porqué esto?, porque de está manera el bebé desarrolla habilidades para conciliar el sueño por sí mismo, he tenido casos donde el niño no se duerme si su mamá o papá le dan un masaje, el problema se presenta cuando el niño no está con los padres, por lo tanto el niño no duerme y llora toda la noche, porque no puede dormir y extraña a sus padres. En cambio si el bebé aprende a dormirse sólo está desarrollando autonomía y seguridad. Y eso lo convertirá en un niño que no tendrá problemas de separarse de los padres para ir a dormir con algún amigo de la escuela o familiar.

El proceso de desarrollo de los niños es algo muy especial y complejo por eso es importante que como padres se les permita desarrollarse y crecer a su ritmo y a su capacidad si queremos apresurar el desarrollo en nuestros pequeños se corre el riesgo de desarrollar conflictos y complejos que en algunos casos resulta difícil de resolver por la misma complejidad que representan, por eso debemos darle a los niños su espacio para que de ésta manera ellos mismos a su ritmo desarrollen sus capacidades como corresponde, recordando siempre el alentarlos, apreciarlos, amarlos y aceptarlos para que logren alcanzar su potencial personal.


Psic. Inf. Sara Esparza C.







viernes, 30 de marzo de 2018

¿CÓMO HACER QUE LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS OBEDEZCAN?






Actualmente les está costando cada vez más trabajo a los papás que sus hijos e hijas sean obedientes, sin embargo lo que realmente ocurre es que desde pequeños no se les enseñó a ser así, por eso cuando ya están más grandes, es cada vez más complicado para los padres que sus hijos e hijas obedezcan las indicaciones que se les dan.

7 consejos para educar a niños y niñas obedientes.

1. Establecer límites claros y sencillos. Cómo hacer eso?, es importante que tanto papá como mamá o las personas que viven en casa estén de acuerdo cuáles serán los límites y reglas que se establecerán en el hogar, tales como horario para levantarse y de irse a dormir, horario para tomar los alimentos, etc., también si quieren establecer un plan de ayuda en las labores de la casa, como tender su cama, mantener su cuarto ordenado, etc. Se debe estar ambos en total acuerdo porque si uno le permite y el otro no, realmente no sirven de nada los límites y reglas establecidos. Esto quiere decir que si uno llama la atención porque no se cumplió con la regla establecida, el otro padre reafirmará lo dicho por el primero para que se deba cumplir lo establecido.

2. Cuando se establezca un límite o regla se debe obedecer a toda costa. Es importante que si se le da la indicación de no ver televisión antes de hacer la tarea, y hay visita, se debe hacer cumplir esa regla, porque si se hacen excepciones se perderá lo ya establecido. Si la regla es no ver televisión hasta terminar la tarea, se debe cumplir donde sea y cuando sea.

3. Nunca rendirse ante sus súplicas. Esto es lo último que se debe hacer porque si se consigue en una ocasión que se convenza con una súplica para no cumplir una regla, muy fácilmente se podrá romper cualquier otra regla o límite establecido. Eviten ceder ante las suplicas, aun cuando, no sea algo grato de ver, siempre es importante pensar que de está manera se le está enseñando a ser responsable y hacer las cosas, incluso esas que no le gustan o no quiere hacer, porque eso significará que si aprende a hacer las cosas, incluso esas que no quiere o no le gustan, se estará formando un niño o niña y un futuro adulto responsable.

4. No tema decepcionarlo. Realmente no se le está decepcionando, se le está enseñando que para todo hay un tiempo y un lugar, por lo que es necesario cada vez que el menor no esté de acuerdo con la indicación o regla establecida, se le debe explicar las razones por la que existe, si se le enseña que realmente no se le está regañando, sino que se le está corrigiendo para que haga las cosas cómo deben de ser o como se espera que se realicen, de está manera estamos mejorando a nuestros pequeños. Lo contrario ocurriría si por no decepcionarlo, “para que no llore”, “para que no sufra”, lo dejamos que haga lo que quiera y cuando quiera, estamos convirtiendo a nuestros pequeños en personas que acostumbrarán a hacer las cosas a su manera y no “como deben de ser”, lo único que se logra con eso es que se conviertan en niños y en un futuro en adultos que les cueste trabajo adaptarse a las reglas de una escuela o bien de un trabajo, por lo que es muchísimo mejor enseñarles que no se les decepciona sino que se les enseña como deben ser las cosas para que todo funcione correctamente. Siendo personas adultas y responsables de nuestros actos y de los demás. Y de está manera también estamos enseñando a nuestros pequeños a tolerar la frustración y a adaptarse a los cambios y a que las cosas no salgan como ellos o ellas esperan.


5. Permita que se esfuerce en conseguir lo que quiere. Si les enseñamos a luchar para conseguir lo que quiera, se le está enseñando a que hay cosas que le costarán más trabajo que otras y que puede intentarlo las veces que sean necesarias para conseguirlas, si no les enseñamos a esforzarse por lo que quiera, tendremos a niños que abandonarán cada vez que les cueste trabajo o les resulte un reto o un esfuerzo que no quiere hacer, y es importante pensar que tipo de adultos serán si no se esfuerzan por lo que quieran, si en su lugar como padres “para que no sufran” les ayudamos, llegará un momento en que no habrá quien los ayude y estarán solos para lograrlo y terminarán abandonando, por eso es importante motivarlos y orientarlos que aunque les cueste trabajo tienen confianza como padres que lo lograrán y una vez alcanzada la meta, felicitarlos y reconocerles su esfuerzo. Recordemos que como padres responsables de los hijos e hijas debemos enseñarles que habrá situaciones que les resultarán difíciles de comprender, de alcanzar, pero que a pesar de todo se tiene confianza en ellos y que están seguros que aunque se tarden un poco porque tengan que hacerlo miles de veces podrán lograrlo.

6. Enséñelo a ser consciente/responsable de sus actos. Muchas veces los niños crecen pensando sólo en ellos mismos, dejando de lado, lo que sienten los demás, si enseñamos a nuestros niños que sus conductas tienen consecuencias tanto buenas y agradables, como malas y no muy gratas para ellos, estamos enseñando a nuestros niños a ser conscientes, siempre he dicho “si ensucia, que limpie; si tira que levante; si rompe, que repare o reponga”, porque de está manera estamos enseñando a nuestros niños que cualquier conducta que ellos realicen tiene una consecuencia tanto buena como mala para ellos o para alguien más. Y si enseñamos a que esas consecuencias se pueden evitar en el caso de ser negativas para ellos o para los demás, estaremos evitando muchos problemas en el futuro.

7. Que tenga obligaciones en casa. Muchos niños y niñas están creciendo sin obligaciones en casa, tal vez como padres no se consideren necesarias para qué? Dirán, pero si los niños tienen obligaciones mínimas al menos, se les está enseñando a ser responsables, si tienen mascota, que se comprometan a limpiarles, bañarlos y alimentarlos, al hacerlos responsables de otra vida, les estamos ayudando a desarrollar la habilidad de pensar en el otro, en otra vida que más delante les ayudará a ser responsables de una familia.

Recordemos que los niños se comportan como lo hacen porque se les permite, si quieres que tu hijo e hija se comporten diferente, entonces no se les debe permitir las conductas indeseadas o inadecuadas. Y se les debe orientar sobre cómo se espera que se comporten. Recuerden que los niños no nacen con las reglas aprendidas, son los padres y madres de familia quienes se las enseñan. Por eso es importante enseñarles desde que son muy pequeños para que cuando sean más grandes no se presenten problemas. Y también sabemos que los padres no nacen con un manual de cómo ser padres, pero si se tiene en mente el tipo de adulto que se quiere de tu hijo y de tu hija, entonces se sabrá cómo debe ser educado(a), si quieres que sea un(a) adulto(a) responsable, edúcalo(a) para que sea así desde pequeño(a).


Psic. Inf. Sara Esparza C.  





QUÉ HACER CON LAS CONDUCTAS AGRESIVAS DE LOS NIÑOS





Las conductas agresivas es uno de los problemas que más afectan a padres y maestros junto con la desobediencia, porque muchas veces no saben como manejar las conductas agresivas y una temprana intervención ante estas conductas siempre ayuda a prevenir futuros problemas de conductas con los niños.
Se habla de agresividad cuando se provoca daño a otra persona u objeto. En el caso de los niños se presenta generalmente en forma directa ya sea físicamente (patadas, empujones, etc) o verbalmente (insultos, palabrotas) . Pero también existe la agresividad indirecta o desplazada, según la cual el niño agrede los objetos de la persona que origina el conflicto. O bien la agresividad contenida donde el niño gesticula, grita o produce expresiones faciales de frustración. Sin importar el tipo de conducta que el menor exprese es importante conocer sus causas y motivos porque dependiendo de esto es la forma en como se resolverá el conflicto.

Posibles causas de las conductas agresivas.

1) Por aprendizaje social. Donde el niño aprende siguiendo un modelo, que ser agresivo es la forma en como consigue lo que quiere. O bien donde las conductas agresivas sean vistas como algo necesario o normal para sobresalir.
2) Por excesiva frustración. Cuando el niño no esta preparado para afrontar las situaciones que lo frustran y responde de manera agresiva. Esto es debido principalmente a un déficit en habilidades sociales necesarias para afrontar aquellas situaciones frustrantes para el menor, que encuentra en las conductas agresivas la forma de descargar su enojo o bien resolver el conflicto.
3) Cuando la conducta de los padres es incongruente. Esto se da cuando los padres desaprueban la agresión castigándole con su propia agresión física o amenazante hacia el niño. Así mismo ocurre cuando algunas veces la conducta es castigada y en otras ocasiones ignorada. O bien cuando la madre regaña al niño pero el padre no lo hace o viceversa. Se tiene conocimiento que las relaciones deterioradas entre los padres puede inducir las conductas agresivas del niño.
4) Porque es la única forma conocida por el menor para ser tomado en cuenta. Muchas veces si no le le pone atención al menor y el único momento que se está con él es para “corregir sus conductas agresivas”, él niño comprende que siendo agresivo es la única manera para tener cerca a sus padres, entonces realizará las conductas agresivas las veces que necesite tener a sus padres cerca.

Recomendaciones para el manejo de las conductas agresivas.

1) La más importante de todas. Evitar siempre el castigo físico, ya que promueve que se imite la agresividad y aumente la ansiedad del menor, por lo tanto también las conductas agresivas.
2) Evitar ser inconsistentes en la corrección de conductas inadecuadas, si no se permite una vez, nunca se debe permitir.
3) Evitar que cuando un papá corrija la conducta del menor, el otro presente no diga nada. Es importante que ambas figuras paternas corrijan al mismo tiempo, apoyando la disciplina del otro. Es decir, si un padre corrige el otro reafirmar la corrección, “Escucha lo que te están diciendo”, “obedece”, etc.

Cómo aplicar castigos en casa
1) Los castigos deben ser proporcional al daño realizado. No deben depender del estado de ánimo, sino de la conducta realizada.
2) Al aplicar el castigo debe ser sin gritar, porque hacerlo así indica que la actitud es de venganza y con frecuencia reafirma el conflicto con el menor y aumentan las conductas inapropiadas. El castigo debe ser impuesto de manera sería explicándole el motivo del mismo.
3) Los niños prometerán mejorar su conducta para evitar ser castigados, pero normalmente sus promesas sólo las hacen para evitar el castigo, porque nuevamente las vuelven a realizar. Por eso se recomienda evitar aceptar excusas o promesas del niño y aplicar el castigo como se había acordado inicialmente.
4) Se recomienda dar una advertencia o señal antes de aplicar el castigo y se debe hacer cumplir el mismo una vez que se establezca. Si no se respeta el castigo se pierde el valor de la disciplina y será difícil establecerla nuevamente.




¿QUÉ HACER CON LOS NIÑOS QUE CONTESTAN?







En determinado momento los niños y niñas se vuelven “contestones” y responden ante cualquier orden o indicación que dan los adultos. Cuando se le regaña responden. No aceptan lo que se les dice y quieren dar su opinión. De alguna manera lo que está pasando en estos momentos es que ellos están “defendiendo” sus derechos, y en ocasiones los padres de familia se asustan, no saben que hacer y ceden ante las exigencias de los hijos, lo que ocasiona que los hijos lo vuelvan a hacer y se convierte en una forma de manejo de la situación de los hijos con los padres.

En primer lugar se consideraría algo bueno ya que ellos están defendiendo su punto de vista, se convierte en algo malo cuando “manejan o manipulan” la situación a su beneficio para obtener lo que quieren o bien para evitar hacer lo que los padres solicitan.

Por lo que es importante como padres ser firmes ante lo que se le está solicitando y hacerle ver que es necesario que realice lo que se le está pidiendo, tendiendo cuidado de nunca ceder ante las exigencias y manipulaciones de los hijos.

Se debe tomar en consideración que los niños están creciendo y están desarrollando su personalidad, que es importante que aprendan a defender su punto de vista y su criterio, es verdad, pero es responsabilidad de los padres enseñarlos a que su opinión es importante pero que se debe decidir lo que es mejor para todos y que nunca se debe tomar la decisión de un menor como la última palabra, porque entonces ocurre que son los hijos los que terminan ordenando a los padres.

Recomendaciones para manejar las malas contestaciones.

1. Recordemos que el objetivo principal del menor es obtener lo que quiere, y lo que diga tendrá siembre esa meta, por lo que es necesario nunca tomarlo como algo personal. Por ejemplo. Cuando no se le compra lo que quiere y diga “tú siempre te compras lo que quieres y a mi no me compras nada” hacerle ver que existen necesidades de compra que se tienen que cubrir y que no es posible o no es el momento para comprarle lo que quiere.

2. Lo más importante es no perder la paciencia evitando entrar en conflicto con ellos. Lo esencial sería hacerlos entender que las cosas no van a ser como ellos quieren. Si no como deben ser. Como padres es importante tener claro cómo deben ser las cosas para evitar caer en el control de los hijos. Ellos intentarán por todos los medios obtener lo que quieren, pero una vez que quede claro a los padres lo que es bueno y correcto para los hijos, los hijos también lo entenderán igual, ya que pueden intentar lo que sea, pero si los padres se mantienen firmes, ellos terminarán tarde o temprano aceptando las indicaciones de los padres.

3. Ante una mala contestación es necesario averiguar que hay detrás de la misma, normalmente es para obtener lo que quieren y saben que contestando de esa manera lo conseguirán, pero nuevamente es primordial que los padres se mantengan firmes, cuando la contestación es su modo de conseguir lo que quieren porque los padres no quieren discutir y más si se encuentran en un lugar público, lo más recomendable es retirarse del sitio de la discusión y continuar con lo que están haciendo, cuando observen que no van a conseguir nada con su insistencia dejarán de hacerlo. Es necesario como padres mantenerse firme y evitar ceder ante las exigencias porque si se le concede las conductas de contestar continuarán hasta que los padres pongan un alto, y normalmente esto ocurre cuando pierden la paciencia se presentan gritos, insultos y castigos físicos. Pero eso se puede evitar, manteniéndose firme en su postura y evitando ceder ante las exigencias.

4. En ocasiones el ignorar funciona para eliminar la conducta de contestar, puesto que ellos ven que no funciona y dejan de hacerlo. Por eso en ocasiones se recomienda evitar dar demasiada importancia a las malas contestaciones.

5. Principalmente se debe dejar en claro que las malas contestaciones son inaceptables, principalmente si estas insultan la autoridad de los padres, se debe recordar que son los padres los responsables de tomar las decisiones de los hijos pequeños, se les puede pedir opinión, pero la última palabra la deben tener los padres, o bien dar a elegir de dos opciones que son consideradas optimas por los padres y que ellos decidan lo que más les agrada.

6. En ocasiones es recomendable emplear alguna consecuencia que le ayude a reflexionar y que encuentre por si mismo una solución positiva al problema. Por ejemplo si no está de acuerdo con algo que se le pide que haga o no se le deja hacer, se le pide entonces que piense por opciones que puede hacer para resolver la situación y llegar a un acuerdo, sin embargo con respecto a este punto se debe tener cuidado porque sus soluciones girarán en torno a lo que le resulte más favorecedor para su persona, y nuevamente es responsabilidad de los padres considerar y decidir al final lo que es mejor para el menor.

7. Evite criticarlo o ponerlo en evidencia ante los demás. Porque de esa manera sólo lo avergonzará y complicará la situación. Ya que por estar molestos con los padres muchas veces aumentan las conductas de contestar por hacer lo contrario que los padres solicitan.

8. Cuando dé su opinión de manera adecuada y respetuosa, se le escuchará y se reforzará esa conducta. Ya que el objetivo es que defienda su punto de vista, pero de manera respetuosa. Recordemos que queremos que defienda su punto de vista, pero también queremos que aprenda a ser consiente de lo que es mejor para él y aprenda a aceptar lo que los demás le dicen o le piden que haga. Lo que mejorará sus relaciones con los demás ya que defenderá su punto de vista pero también sabrá aceptar el punto de vista de los demás aun cuando no sea a su favor.

Psic. Inf. Sara Esparza C.












CÓMO EDUCAR A NIÑOS RESPONSABLES E INDEPENDIENTES.






1. Evite hacerle las cosas. Muchas veces los adultos les “ayudamos” a los niños porque vemos que se le dificultan realizar las cosas, pero eso en vez de ayudar realmente se le está perjudicando puesto que se le esta restando la posibilidad de aprender, de desarrollar esa habilidad y sobre todo estamos haciendo niños dependientes de alguien más para que les haga las cosas. En su lugar, es mejor explicarle cómo debe realizar las cosas, modelándole o bien haciéndolo por primera vez para que él vea como se debe hacer, pero invitarlo a que él lo intente y motivándolo hasta que lo logre. Y una vez que lo logre decirle que “sabía que podías hacerlo, eres muy listo y aprendes rápido”. Debemos recordar que el desarrollo es un proceso continuo que se vera afectado si continuamos “ayudándole” en vez que orientándolo a que realice por si mismo las cosas.

2. Permitirles que comentan sus propios errores, que desarrollen la capacidad de experimentar las experiencias naturales de sus elecciones, sin la intervención de un adulto. Por ejemplo: si se le dice que no se suba a las sillas porque es peligroso, no hace caso y se cae. Evite decir “Te lo dije”, en su lugar diga “Si te subes a partes altas y no tienes cuidado puedes caer y lastimarte como ahora, debes aprender a poner más atención en dónde y cómo juegas y tener más cuidado con tu persona”. Cuando se le explica las razones por las que se le pide que no juegue o no haga algo se le esta dando a conocer las posibles consecuencias de sus actos, y que estas consecuencias pueden ser dolorosas y desagradables si no es precavido y responsable consigo mismo.

3. Desarrolle un sentido de cercanía y confianza en lugar de distancia y hostilidad. Muchas veces los padres quieren que sus hijos les tengan confianza, pero cuando los hijos les cuentan algo normalmente resultan con una llamada de atención, regaño o bien con castigos físicos. Si queremos que nuestros niños nos tengan confianza debemos escucharlos sin perder la paciencia y gritarles o castigarlos físicamente, porque lo único que se logra es que nunca más volverán a tener la confianza y acercarse a platicar sobre sus problemas. Al contrario se les debe escuchar y hacer que ellos mismos obtengan la respuesta y solución a su problema. Por ejemplo si se acercan para comentar que les fue mal en los exámenes, normalmente los padres ya tienen listo el regaño y el castigo, pero si tuvo el valor de acercarse y platicar lo que le sucede, más bien es necesario hablar con él para identificar que fue lo que ocurrió para que le haya ido mal en los exámenes y hacer con trato con él para hacer un plan de trabajo para mejorar sus calificaciones, y proponerle o pedirle cuál cree que sería la mejor consecuencia a su descuido en la escuela y que sea él mismo el que asuma la responsabilidad y determine la consecuencia de sus actos. Cuando les permitimos a ellos mismos establecer las consecuencias de sus actos les estamos enseñando a que sean responsables de los mismos. Cuidando también que la consecuencia propuesta sea acorde a la magnitud de la conducta inadecuada realizada.

4. Enseñe a los niños que puede hacer. Muchas veces se le regaña a los niños por su conducta pero no se le explica el motivo o la razón del porque se le está regañando. Por ejemplo. Si golpea, sólo se le grita que no golpee o se le pega en respuesta. Eso sólo lo confunde y lo hace más agresivo; en su lugar mejor explíquele que cuando golpea duele, que lastima y que en su lugar mejor dé un abrazo y un beso. Los niños no nacen con un manual de las conductas correctas e incorrectas, es responsabilidad de los padres enseñar a los hijos las conductas adecuadas y las que no. Y eso es un aprendizaje continuo de sus primeros años de vida.

5. Enseñe a que aprendan a manejar la frustración. Muchas veces al “ayudar” a los niños no les permitimos desarrollar la capacidad de tolerar o manejar la frustración por eso es necesario que ellos mismo aprendan a realizar las cosas por si mismos, y si no puede hacerlo en el primer intento es importante decirle que “está bien a veces tardamos un poco en aprender a hacer las cosas, pero puede hacerlo inténtandolo nuevamente”. Los niños deben aprender que en ocasiones las cosas no salen como esperamos pero que si lo intentamos las veces que sean necesarias, podemos lograrlo. De está manera se le enseña sobre la perseverancia. Un niño capaz de intentar las cosas con perseverancia será un adulto capaz de lograr lo que se proponga.

6. Alentemos a nuestros pequeños. Rudolf Dreikus dijo una vez “Los niños necesitan ser alentados, así como las plantas necesitan agua”. En ocasiones un niño que se porta mal es un niño desalentado. Cuando los niños se sienten alentados, el mal comportamiento desaparece. Esto lo he visto en consulta porque los niños se sienten tomados en cuenta, y como es eso lo que necesitan su conducta mejora. Es importante alentarlo con el objetivo de desarrollar un vinculo positivo y nunca con el sentido del regaño. Los regaños nunca han funcionado para alentar a nadie, más bien causan desilusión. Recordemos que nuestros niños necesitan ser guiados y motivados así ellos pueden lograr lo que se propongan. Por ejemplo si el pequeño no quiere hacer la tarea, se le debe alentar explicándole que el hacer la tarea le ayuda a aprender más cosas y conocer más. Y que una vez que termine su tarea puede hacer lo que más le guste, ver la tele, jugar con la bicicleta, etc.


Psic. Inf. Sara Esparza C.







8 CONSEJOS







1. La conducta de los niños expresa muchas cosas, desgraciadamente sólo volteamos a ver a los niños cuando se portan mal. Pero realmente es, en ese momento cuando el niño está solicitando atención y que lo volteen a ver, por eso en vez de regañarlo o castigarle es importante preguntarle. “Qué ocurre? Qué necesitas, te escucho?”. Teniendo mucho cuidado con esto porque si el niño identifica que sólo portándose mal es “escuchado”, continuará portándose mal. Por eso es importante voltear a ver a nuestros pequeños, observar su conducta e identificar cuando ellos necesitan de nosotros y ayudarlos en sus dudas y con sus problemas. Hablar con ellos todos los días, de lo que les gusta, les asusta, les preocupa, etc. Conocer mejor a nuestros niños nos hace mejor padres.

2. Ningún niño viene al mundo con el conocimiento de lo que es correcto y lo que no, por eso como padres responsables es nuestra obligación, orientarlos y enseñarles lo que esta bien hecho y lo que no. Sin embargo a algunos niños les cuesta entender y aceptar la negación a lo que quieren hacer, por eso es importante explicarle la razón, sin gritos, ni regaños, de porqué no puede hacerlo, él no sabía que estaba mal hacer eso, por eso lo hizo o lo quiere hacer, pero como padres tenemos la obligación de orientar a nuestros pequeños y explicarles lo que es correcto, felicitándolos y reconociendo sus buenas acciones cuando lo hagan por decisión propia. Pero también es importante orientarlos y educarlos en lo que está mal hecho. Recuerda papá/mamá. Qué tipo de adulto quieres que sea tu hijo/a? Si quieres que sea responsable, entonces edúcalo así, para que aprenda a hacerse responsable de sus conductas desde pequeño.

3. Una de las cosas que observo actualmente en la mayoría de los padres, es que les hacen todo a sus hijos, porque ven que les cuesta trabajo “los ayudan”, pero realmente los están perjudicando. Papá/Mamá cuando tu “ayudas” a tu hijo/a le estás restando la posibilidad de desarrollar habilidades tanto motoras como intelectuales, y estás provocando un retraso en su desarrollo, los niños deben aprender a hacer las cosas por sí mismos, para que su cerebro crezca y se desarrolle como corresponde. En lugar de “ayudarlo”, enséñale, motívalo, muéstrale como puede por si mismo amarrarse las cintas, vestirse, bañarse solo, etc. Un niño independiente es un niño feliz, si le “ayudas” a hacer las cosas sólo estás formando un niño dependiente de alguien más. En su lugar motívalo a hacer las cosas por si mismo, si no puede en lugar de “ayudarlo” mejor explícale como puede hacer las cosas por sí mismo. Favorece su curiosidad y la investigación por aprender más y mejor. Imagina todo lo que tu hijo puede lograr si lo orientas hacia el hacer en lugar del pedir que le “ayuden” a hacer.

4. Muchas veces los papás en consulta comentan que sus hijos no entienden lo que se les dice o pide, pero no están conscientes que, no se les hace entender. Para evitar eso, se recomienda informar con anticipación lo que se espera que ellos hagan, y es importante comprobar que ellos lo hayan entendido, y la mejor forma es preguntarles qué fue lo que se les solicitó. Por ejemplo: “Cuando regreses de la escuela tu mochila tiene que estar en tu mesa donde haces la tarea y la ropa sucia del uniforme en el cesto de la ropa sucia”, entonces se le pide que repita lo que se le dijo, esta indicación sería para un niño mayor de 8 años, en un niño pequeño sólo se le daría la indicación corta y clara “Tu mochila la pones en tu mesita de hacer la tarea”. Al pedir que la repita se le está solicitando que aclare si quedo entendido lo que tiene que hacer. Si aun así no realizó la indicación se recomienda colocarse a un lado del niño y recordarle lo que se le pidió, si no quiere hacerlo se debe tomar de la mano y acompañarlo a que realice la acción. De esta manera se le mostrará que se está hablando en serio y que es necesario que cumpla lo que se le pide. En el dado que no lo cumpla se le debe recordar la consecuencia que habría por no cumplir la indicación, si no pones tu mochila en su lugar no habrá televisión, tablet, internet, etc. por la tarde. Es importante dejar en claro que existe una consecuencia por no cumplir lo que se le pide. Pero sobre todo es necesario cumplir y hacer cumplir la consecuencia.

5. En ocasiones los niños comentan que sus papás no los escuchan, por eso es importante preguntar a los niños, que esperan ellos o que quieren de determinada situación. Tampoco es el objetivo dejarles a ellos que decidan todo, por eso es importante que ambos padres estén en un acuerdo constante sobre lo que esperan y quieren de sus hijos. Si los padres no saben que quieren de sus hijos, los hijos menos saben. Yo recomiendo que se tenga el hábito de un día a la semana, se dedique de ser posible el día completo o en caso que no sea posible al menos una mañana o una tarde y dedicarlo en actividades de familia. Hacer un programación con tiempo de qué se va a realizar (salir a pasear en bicicleta, ir a la playa, etc). El objetivo de todo esto es la convivencia familiar pero principalmente el fomentar la comunicación, la integración en la familia, el conocer mejor a sus hijos y que sus hijos los conozcan mejor a sus padres. Me he encontrado que los niños están creciendo solos, educados por el internet, la tablet, el celular y la televisión. Y después cuando queremos estar cerca de ellos, estos ya no lo permiten porque crecieron con esa falta, que en ocasiones es muy difícil de resolver, disfruten a sus hijos mientras son pequeños, y que cuando crezcan se sientan confiados en acudir con sus padres para recibir orientación y consejo para resolver sus problemas. Si no se le da la confianza desde que son pequeños no se tendrá cuando sean mayores.

6. Me he encontrado en consulta que la mayoría de las veces los niños son castigados o regañados pero no saben porqué, desgraciadamente los problemas diarios nos hacen perder la perspectiva de lo que importa. Por eso es importante siempre que se regañe a un niño explicarle el porque de su regaño. Algo que yo recomiendo a los padres, sobre las malas conductas de los niños, es que les soliciten a ellos una forma de solucionar el problema. Por ejemplo: si rompió un jarrón que piense que puede hacer para resolver la situación. Tal vez pegarlo, o comprar otro, por lo que necesitaría realiza una actividad para obtener dinero y reponer el jarrón. Puede hacer mandados, ayudar a limpiar algo a cambio de unas monedas, etc. El objetivo de esto es que nuestros niños se hagan responsables de sus acciones. Yo siempre digo. “Si ensucia, que limpie; Si tira, que levante; Si rompe, que repare o reponga”. Si enseñamos a nuestros niños a buscar soluciones a sus malas conductas, estaremos enseñando a nuestros niños a hacerse responsables de sus acciones desde pequeños.

7. Pero lo primordial de todo esto es el respeto, recordemos que los niños no nacen sabiendo como son las cosas, por lo que debemos orientarlos con respeto, muchas veces para los adultos las “malas conductas” de los niños son divertidas pero estas “risas” pueden tener dos consecuencias o bien que el niño identifique que sus “malas conductas” son divertidas y las vuelva a hacer por “diversión” o bien lo totalmente opuesto que avergoncemos a pequeño, por ese error que el no tenia conocimiento que era incorrecto hacerlo, y eso puede provoca que se sienta inseguro y no quiera corregir o intentar hacer mejor las cosas “porque es tonto y se burlan de él”. Ellos también deben ser respetados. Es un valor que va en ambas direcciones y para que el niño lo aprenda debe experimentarlo por y en sí mismo.

8. Paciencia. Ningún niño nace con las reglas y normas aprendidas y es responsabilidad de los padres enseñarlas y es un aprendizaje que lleva años adquirir. Y el principal objetivo de todos los padres es educar a niños y niñas como futuros adultos responsables.

Psic. Inf. Sara Esparza C.






SER PADRES

Muchos podrían decir que ser padres es cuidar y educar a los hijos, pero es algo que va más allá de eso. Ser padres significa no solo educar...