LA
MALA CONDUCTA EN LOS NIÑOS
La
existencia de estos problemas en la niñez tienen una marcada
relación con futuras dificultades psicológicas, sociales y
ocupacionales, y la delincuencia. En vista de estos efectos a largo
plazo, la intervención temprana es muy importante.
¿Cómo
mejorar el mal comportamiento en casa?
- Pase tiempo con su hijo a diario compartiendo actividades que ellos hayan elegido y hable con ellos. Escuche lo que dice su hijo con atención, sin corregir ni criticar.
- Preste atención a las conductas positivas de su hijo elogie sus buenas conductas toda vez que sea posible.
- Dígale a su hijo lo que espera que él realice, a menudo, los niños se comportan mejor cuando saben qué se espera de ellos y cuando son reconocidos.
- Establezca limites fijos y constantes, esto ayuda a que los niños se sientan tranquilos y seguros porque saben cómo deben ser las cosas.
- Para eliminar conductas difíciles de cambiar, se recomienda usar técnicas como: tiempo fuera (sentarlo en una silla y que piense en su conducta y en las consecuencias de ésta) y pérdida de privilegios (por ejemplo: “hoy no podrás andar en bicicleta”). Recordando ser constantes y evitar “ceder” ya que al hacerlo disminuye la posibilidad de eliminar la conducta inadecuada.
- Evite imponer a su hijo castigos físicos, con esto se enseña que los golpes y la agresión física como forma de resolver los problemas.
¿Qué
hacer con las conductas agresivas?
- Un niño debe aprender que una conducta agresiva de cualquier tipo es inaceptable.
- Es un error responder con agresión a la conducta agresiva de un niño.
- En el momento que su niño emita una conducta agresiva, llévelo a un rincón de la habitación y explíquele simple y firmemente que no le está permitido gritas, golpear, morder, patear, etc. Tantas veces sea necesario hasta que el niño lo comprenda.
- Evite utilizar expresiones en contra del niño, tales como “eres malo, malvado, insoportable”, etc.
- Refuerce positivamente cuando se comporte en forma correcta y amable con los demás.
- Preste especial atención a su conducta en situaciones grupales, y esté listo para intervenir en caso necesario.
¿Qué
hacer con los berrinches?
- Lo primero es no perder la calma. Muchos padres se estresan cuando ven a su hijo haciendo un berrinche. Cuando ya estás estresado y actuando de forma impulsiva estás cayendo en el juego del berrinche, y eso debes evitarlo. Mantén la calma y ten mucha paciencia.
- Segundo, mantenerte firme en aquello por lo cual el niño está haciendo el berrinche. No te dejes llevar por un sentimiento, ni te sientas presionado. Conserva tu postura.
- Da buenos resultados también quitarle importancia al berrinche, es decir, ignorarlo hasta cierto grado, dejar al niño que llore y haga su rabieta, y no darle aquello que está pidiendo es bueno, ya que con esto se le está dando un mensaje al niño, le estás diciendo: “aquí en esta casa no vas a conseguir nada con rabietas ni con llantos”.

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