martes, 30 de enero de 2018

QUÉ ES EL TDAH





El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad es un trastorno de origen neurobiológico que se caracteriza por la presencia de tres síntomas típicos:
Déficit de atención: Inhabilidad para lograr una atención sostenida.
Impulsividad: Inhabilidad para retrasar respuestas e inhibir el comportamiento.
Hiperactividad Motora y/o vocal: Inhabilidad para regular el nivel de actividad o respuestas ante las
situaciones)


CAUSAS


Se origina por problemas en algunos neurotransmisores cerebrales como la dopamina y la noradrenalina, los cuales intervienen en el autocontrol, en los patrones de sueño, motivación y la inhibición de impulsos.


Esto puede tener origen:
Genético.
Prematurez (tiempo o peso)
Alcoholismo materno (SAF)
Consumo de tabaco o drogas durante el embarazo.
Lesiones cerebrales mínimas diversas.


TIPOS:


TIPO CON PREDOMINIO DEL DÉFICT DE ATENCIÓN: Cumple al menos seis de los criterios del déficit de atención, pero no los de hiperactividad.
No logra prestar atención a los detalles o comete errores por descuido en sus tareas escolares.
Parece no estar escuchando cuando se le habla directamente.
No sigue instrucciones y no termina las tareas escolares o quehaceres.
Tiene dificultad para organizar las tareas y actividades.
Evita, no le gusta o no quiere participar en actividades que requieren esfuerzo mental por tiempo
largo.
Pierde los útiles necesarios para completar las tareas o actividades tales como los juguetes, los lápices,
libros o herramientas.


TIPO CON PREDOMINIO DE LA IMPULSIVIDAD – HIPERACTIVIDAD: Cumple los criterios de hiperactividad pero no llega a los necesarios de falta de atención.
Está inquieto con las manos o los pies, o se mueve demasiado mientras está sentado.
Se levanta de la silla del salón o en otras ocasiones donde se espera que permanezca sentado.
Corre o trepa excesivamente en situaciones donde es inapropiado.
Habla excesivamente y contesta abruptamente antes de haber terminado la pregunta.
Tiene dificultad para esperar en la fila o para tomar su turno.
Interrumpe o se entromete en lo que los otros están haciendo.


TIPO COMBINADO: Cumple los criterios de atención y de hiperactividad.
Incluye varios de los síntomas de los tipos anteriores.
Es el de mayor prevalencia.





EL NIÑO EN EDAD ESCOLAR


  • Presenta dificultad para adquirir hábitos de higiene como académicos.
  • Las tareas escolares se presentan sucias y descuidadas.
  • Se levanta de la silla durante las clases, hace ruidos con la boca.
  • Contesta de forma precipitada incluso antes de que se acabe de formular la pregunta.
  • Existen reportes de mala conducta.
  • Se resiste a hacer los deberes.
  • Se distrae por cualquier cosa.

LA FAMILIA DEBERÁ

  • Establecer un calendario u horario son sus obligaciones de la escuela y de casa. Dejándolo a la vista, para que se pueda consultar cada vez que sea necesario.
  • Los horarios establecidos deben ser programados siempre en las mismas horas, tanto para las tareas escolares, para comer, cepillarse los dientes, e irse a la cama.
  • Se debe programar 10 a 15 minutos diarios de tiempo especial. Tiempo que se le dedica para escucharlo, jugar, leerle, sin necesidad de reglas y de tareas a realizar.
  • Es necesario disponer de un sitio adecuado de trabajo con pocos estímulos que le distraigan.
  • Si es muy lento para vestirse por la mañana, se recomienda despertarlo 15 minutos antes.
  • Siempre evite gritar, gritarle solo conseguirá alterar más al niño.
  • Se debe tener normas claras, bien definidas. Y sobre todo cumplir siempre los castigos y las recompensas ante sus acciones

Psic. Inf. Sara Esparza C. 
















































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