1. La conducta de los niños expresa muchas cosas, desgraciadamente
sólo volteamos a ver a los niños cuando se portan mal. Pero
realmente es, en ese momento cuando el niño está solicitando
atención y que lo volteen a ver, por eso en vez de regañarlo o
castigarle es importante preguntarle. “Qué ocurre? Qué necesitas,
te escucho?”. Teniendo mucho cuidado con esto porque si el niño
identifica que sólo portándose mal es “escuchado”, continuará
portándose mal. Por eso es importante voltear a ver a nuestros
pequeños, observar su conducta e identificar cuando ellos necesitan
de nosotros y ayudarlos en sus dudas y con sus problemas. Hablar con
ellos todos los días, de lo que les gusta, les asusta, les preocupa,
etc. Conocer mejor a nuestros niños nos hace mejor padres.
2. Ningún niño viene al mundo con el conocimiento de lo que es
correcto y lo que no, por eso como padres responsables es nuestra
obligación, orientarlos y enseñarles lo que esta bien hecho y lo
que no. Sin embargo a algunos niños les cuesta entender y aceptar la
negación a lo que quieren hacer, por eso es importante explicarle la
razón, sin gritos, ni regaños, de porqué no puede hacerlo, él no
sabía que estaba mal hacer eso, por eso lo hizo o lo quiere hacer,
pero como padres tenemos la obligación de orientar a nuestros
pequeños y explicarles lo que es correcto, felicitándolos y
reconociendo sus buenas acciones cuando lo hagan por decisión
propia. Pero también es importante orientarlos y educarlos en lo que
está mal hecho. Recuerda papá/mamá. Qué tipo de adulto quieres
que sea tu hijo/a? Si quieres que sea responsable, entonces edúcalo
así, para que aprenda a hacerse responsable de sus conductas desde
pequeño.
3. Una de las cosas que observo actualmente en la mayoría de los
padres, es que les hacen todo a sus hijos, porque ven que les cuesta
trabajo “los ayudan”, pero realmente los están perjudicando.
Papá/Mamá cuando tu “ayudas” a tu hijo/a le estás restando la
posibilidad de desarrollar habilidades tanto motoras como
intelectuales, y estás provocando un retraso en su desarrollo, los
niños deben aprender a hacer las cosas por sí mismos, para que su
cerebro crezca y se desarrolle como corresponde. En lugar de
“ayudarlo”, enséñale, motívalo, muéstrale como puede por si
mismo amarrarse las cintas, vestirse, bañarse solo, etc. Un niño
independiente es un niño feliz, si le “ayudas” a hacer las cosas
sólo estás formando un niño dependiente de alguien más. En su
lugar motívalo a hacer las cosas por si mismo, si no puede en lugar
de “ayudarlo” mejor explícale como puede hacer las cosas por sí
mismo. Favorece su curiosidad y la investigación por aprender más y
mejor. Imagina todo lo que tu hijo puede lograr si lo orientas hacia
el hacer en lugar del pedir que le “ayuden” a hacer.
4. Muchas veces los papás en consulta comentan que sus hijos no
entienden lo que se les dice o pide, pero no están conscientes que,
no se les hace entender. Para evitar eso, se recomienda informar con
anticipación lo que se espera que ellos hagan, y es importante
comprobar que ellos lo hayan entendido, y la mejor forma es
preguntarles qué fue lo que se les solicitó. Por ejemplo: “Cuando
regreses de la escuela tu mochila tiene que estar en tu mesa donde
haces la tarea y la ropa sucia del uniforme en el cesto de la ropa
sucia”, entonces se le pide que repita lo que se le dijo, esta
indicación sería para un niño mayor de 8 años, en un niño
pequeño sólo se le daría la indicación corta y clara “Tu
mochila la pones en tu mesita de hacer la tarea”. Al pedir que la
repita se le está solicitando que aclare si quedo entendido lo que
tiene que hacer. Si aun así no realizó la indicación se recomienda
colocarse a un lado del niño y recordarle lo que se le pidió, si no
quiere hacerlo se debe tomar de la mano y acompañarlo a que realice
la acción. De esta manera se le mostrará que se está hablando en
serio y que es necesario que cumpla lo que se le pide. En el dado que
no lo cumpla se le debe recordar la consecuencia que habría por no
cumplir la indicación, si no pones tu mochila en su lugar no habrá
televisión, tablet, internet, etc. por la tarde. Es importante dejar
en claro que existe una consecuencia por no cumplir lo que se le
pide. Pero sobre todo es necesario cumplir y hacer cumplir la
consecuencia.
5. En ocasiones los niños comentan que sus papás no los escuchan,
por eso es importante preguntar a los niños, que esperan ellos o
que quieren de determinada situación. Tampoco es el objetivo
dejarles a ellos que decidan todo, por eso es importante que ambos
padres estén en un acuerdo constante sobre lo que esperan y quieren
de sus hijos. Si los padres no saben que quieren de sus hijos, los
hijos menos saben. Yo recomiendo que se tenga el hábito de un día a
la semana, se dedique de ser posible el día completo o en caso que
no sea posible al menos una mañana o una tarde y dedicarlo en
actividades de familia. Hacer un programación con tiempo de qué se
va a realizar (salir a pasear en bicicleta, ir a la playa, etc). El
objetivo de todo esto es la convivencia familiar pero principalmente
el fomentar la comunicación, la integración en la familia, el
conocer mejor a sus hijos y que sus hijos los conozcan mejor a sus
padres. Me he encontrado que los niños están creciendo solos,
educados por el internet, la tablet, el celular y la televisión. Y
después cuando queremos estar cerca de ellos, estos ya no lo
permiten porque crecieron con esa falta, que en ocasiones es muy
difícil de resolver, disfruten a sus hijos mientras son pequeños, y
que cuando crezcan se sientan confiados en acudir con sus padres para
recibir orientación y consejo para resolver sus problemas. Si no se
le da la confianza desde que son pequeños no se tendrá cuando sean
mayores.
6. Me he encontrado en consulta que la mayoría de las veces los
niños son castigados o regañados pero no saben porqué,
desgraciadamente los problemas diarios nos hacen perder la
perspectiva de lo que importa. Por eso es importante siempre que se
regañe a un niño explicarle el porque de su regaño. Algo que yo
recomiendo a los padres, sobre las malas conductas de los niños, es
que les soliciten a ellos una forma de solucionar el problema. Por
ejemplo: si rompió un jarrón que piense que puede hacer para
resolver la situación. Tal vez pegarlo, o comprar otro, por lo que
necesitaría realiza una actividad para obtener dinero y reponer el
jarrón. Puede hacer mandados, ayudar a limpiar algo a cambio de unas
monedas, etc. El objetivo de esto es que nuestros niños se hagan
responsables de sus acciones. Yo siempre digo. “Si ensucia, que
limpie; Si tira, que levante; Si rompe, que repare o reponga”. Si
enseñamos a nuestros niños a buscar soluciones a sus malas
conductas, estaremos enseñando a nuestros niños a hacerse
responsables de sus acciones desde pequeños.
7. Pero lo primordial de todo esto es el respeto, recordemos que los
niños no nacen sabiendo como son las cosas, por lo que debemos
orientarlos con respeto, muchas veces para los adultos las “malas
conductas” de los niños son divertidas pero estas “risas”
pueden tener dos consecuencias o bien que el niño identifique que
sus “malas conductas” son divertidas y las vuelva a hacer por
“diversión” o bien lo totalmente opuesto que avergoncemos a
pequeño, por ese error que el no tenia conocimiento que era
incorrecto hacerlo, y eso puede provoca que se sienta inseguro y no
quiera corregir o intentar hacer mejor las cosas “porque es tonto y
se burlan de él”. Ellos también deben ser respetados. Es un valor
que va en ambas direcciones y para que el niño lo aprenda debe
experimentarlo por y en sí mismo.
8. Paciencia. Ningún niño nace con las reglas y normas aprendidas y
es responsabilidad de los padres enseñarlas y es un aprendizaje que
lleva años adquirir. Y el principal objetivo de todos los padres es
educar a niños y niñas como futuros adultos responsables.
Psic. Inf. Sara Esparza C.


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