En determinado momento los niños y niñas se vuelven “contestones”
y responden ante cualquier orden o indicación que dan los adultos.
Cuando se le regaña responden. No aceptan lo que se les dice y
quieren dar su opinión. De alguna manera lo que está pasando en
estos momentos es que ellos están “defendiendo” sus derechos, y
en ocasiones los padres de familia se asustan, no saben que hacer y
ceden ante las exigencias de los hijos, lo que ocasiona que los hijos
lo vuelvan a hacer y se convierte en una forma de manejo de la
situación de los hijos con los padres.
En primer lugar se consideraría algo bueno ya que ellos están
defendiendo su punto de vista, se convierte en algo malo cuando
“manejan o manipulan” la situación a su beneficio para obtener
lo que quieren o bien para evitar hacer lo que los padres solicitan.
Por lo que es importante como padres ser firmes ante lo que se le
está solicitando y hacerle ver que es necesario que realice lo que
se le está pidiendo, tendiendo cuidado de nunca ceder ante las
exigencias y manipulaciones de los hijos.
Se debe tomar en consideración que los niños están creciendo y
están desarrollando su personalidad, que es importante que aprendan
a defender su punto de vista y su criterio, es verdad, pero es
responsabilidad de los padres enseñarlos a que su opinión es
importante pero que se debe decidir lo que es mejor para todos y que
nunca se debe tomar la decisión de un menor como la última palabra,
porque entonces ocurre que son los hijos los que terminan ordenando a
los padres.
Recomendaciones para manejar las malas contestaciones.
1. Recordemos que el objetivo principal del menor es obtener lo que
quiere, y lo que diga tendrá siembre esa meta, por lo que es
necesario nunca tomarlo como algo personal. Por ejemplo. Cuando no se
le compra lo que quiere y diga “tú siempre te compras lo que
quieres y a mi no me compras nada” hacerle ver que existen
necesidades de compra que se tienen que cubrir y que no es posible o
no es el momento para comprarle lo que quiere.
2. Lo más importante es no perder la paciencia evitando entrar en
conflicto con ellos. Lo esencial sería hacerlos entender que las
cosas no van a ser como ellos quieren. Si no como deben ser. Como
padres es importante tener claro cómo deben ser las cosas para
evitar caer en el control de los hijos. Ellos intentarán por todos
los medios obtener lo que quieren, pero una vez que quede claro a los
padres lo que es bueno y correcto para los hijos, los hijos también
lo entenderán igual, ya que pueden intentar lo que sea, pero si los
padres se mantienen firmes, ellos terminarán tarde o temprano
aceptando las indicaciones de los padres.
3. Ante una mala contestación es necesario averiguar que hay detrás
de la misma, normalmente es para obtener lo que quieren y saben que
contestando de esa manera lo conseguirán, pero nuevamente es
primordial que los padres se mantengan firmes, cuando la contestación
es su modo de conseguir lo que quieren porque los padres no quieren
discutir y más si se encuentran en un lugar público, lo más
recomendable es retirarse del sitio de la discusión y continuar con
lo que están haciendo, cuando observen que no van a conseguir nada
con su insistencia dejarán de hacerlo. Es necesario como padres
mantenerse firme y evitar ceder ante las exigencias porque si se le
concede las conductas de contestar continuarán hasta que los padres
pongan un alto, y normalmente esto ocurre cuando pierden la paciencia
se presentan gritos, insultos y castigos físicos. Pero eso se puede
evitar, manteniéndose firme en su postura y evitando ceder ante las
exigencias.
4. En ocasiones el ignorar funciona para eliminar la conducta de
contestar, puesto que ellos ven que no funciona y dejan de hacerlo.
Por eso en ocasiones se recomienda evitar dar demasiada importancia a
las malas contestaciones.
5. Principalmente se debe dejar en claro que las malas contestaciones
son inaceptables, principalmente si estas insultan la autoridad de
los padres, se debe recordar que son los padres los responsables de
tomar las decisiones de los hijos pequeños, se les puede pedir
opinión, pero la última palabra la deben tener los padres, o bien
dar a elegir de dos opciones que son consideradas optimas por los
padres y que ellos decidan lo que más les agrada.
6. En ocasiones es recomendable emplear alguna consecuencia que le
ayude a reflexionar y que encuentre por si mismo una solución
positiva al problema. Por ejemplo si no está de acuerdo con algo que
se le pide que haga o no se le deja hacer, se le pide entonces que
piense por opciones que puede hacer para resolver la situación y
llegar a un acuerdo, sin embargo con respecto a este punto se debe
tener cuidado porque sus soluciones girarán en torno a lo que le
resulte más favorecedor para su persona, y nuevamente es
responsabilidad de los padres considerar y decidir al final lo que es
mejor para el menor.
7. Evite criticarlo o ponerlo en evidencia ante los demás. Porque de
esa manera sólo lo avergonzará y complicará la situación. Ya que
por estar molestos con los padres muchas veces aumentan las conductas
de contestar por hacer lo contrario que los padres solicitan.
8. Cuando dé su opinión de manera adecuada y respetuosa, se le
escuchará y se reforzará esa conducta. Ya que el objetivo es que
defienda su punto de vista, pero de manera respetuosa. Recordemos que
queremos que defienda su punto de vista, pero también queremos que
aprenda a ser consiente de lo que es mejor para él y aprenda a
aceptar lo que los demás le dicen o le piden que haga. Lo que
mejorará sus relaciones con los demás ya que defenderá su punto de
vista pero también sabrá aceptar el punto de vista de los demás
aun cuando no sea a su favor.
Psic. Inf. Sara Esparza C.


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